Superamos los 20.000 muertos por coronavirus en España, ¿la erótica del poder idiotiza?

Cuando se habla de erótica del poder el ciudadano común imagina al poderoso practicando sexo a destajo; como un señor feudal con derecho de pernada. En realidad, se trata de un gesto sexual primitivo, comparable al comportamiento de un ciervo cuando llega a una manada y desea dominar el territorio. El instinto animal le impulsa a luchar hasta la muerte por defender su liderazgo y no soporta que ningún otro macho se aparee con sus hembras. Saber esto es lo verdaderamente sensual, y desencadena un comportamiento irracional.

A los dirigentes les ocurre algo parecido, se escudan en su amor al trabajo, a lograr lo mejor para su pueblo, y en especial para “sus votantes”, pero ninguno reconoce su narcisismo, ni su amor desmedido al poder, a las influencias y al dinero. Unos criticaban a la “casta con chalet”, y cuando llegan al poder son los primeros en comprar un casoplón, o una casoplona -que no se muy bien como se diría con el lenguaje inclusivo que pretenden impulsar-. Entre las estupideces máximas que he identificado confinado es que la ministra de Igualdad recomienda que se sustituya la palabra niños por criaturas porque por lo visto el término niños se considera muy machista, según las guías que difundió está última semana en plena la crisis del coronavirus. No es fácil aceptarlo, pero la capacidad para dirigir disminuye, las torpezas aumentan, y ciertos tipos de líderes van rodeándose de aduladores que solo quieren mantenerse en el cargo, y terminan alimentando la prepotencia del gran líder.
La estupidez puede llegar a cimas inimaginables como relato en el vídeo. Luego viene el declive pero los grandes líderes se empeñan en seguir al mando hasta el último suspiro. Las excusas que argumentan para mantenerse en el poder darían para escribir una tesis sobre la estupidez. El ansia de poder de algunos no tiene límites. Pierden los escrúpulos, y con tal de seguir en el candelero, o en el “candelabro” que diría la Mazagatos, venden su alma al mismo diablo. La historia se repite a lo largo de los siglos pero los votantes no escarmientan.

Informa Alfredo Muñiz.

Últimas

Primeras damas y políticos con vocación de catequistas: ¡la democracia vuelve a clase!

Primeras damas, segundos discursos y políticos de catecismo: cuando...

¡Maestro, otra vez desde el principio!: el concierto del hermanísimo y la orquesta de las cloacas

El concierto del hermanísimo: violines, fiscales y cloacas desafinadas ...

Ceuta, la culpa también llega en patera: todos contra todos y nadie al volante

Ceuta, la ciudad donde hasta la culpa llega en...

Siempre al día

937FansMe gusta
606SeguidoresSeguir
1,345SuscriptoresSuscribirte

Newsletter

Siempre actualizado de las últimas noticias, ofertas y anuncios especiales.

spot_img

¡No te lo pierdas!

Primeras damas y políticos con vocación de catequistas: ¡la democracia vuelve a clase!

Primeras damas, segundos discursos y políticos de catecismo: cuando...

¡Maestro, otra vez desde el principio!: el concierto del hermanísimo y la orquesta de las cloacas

El concierto del hermanísimo: violines, fiscales y cloacas desafinadas ...

Ceuta, la culpa también llega en patera: todos contra todos y nadie al volante

Ceuta, la ciudad donde hasta la culpa llega en...

El yate del Rey que naufragó antes de zarpar: 1.200 millones, fabada, jacuzzi y un general diciendo ‘¡quieto ahí!’

El yate que zarpó sin Rey: crónica de un capricho real con marejada de peseta por Alfredo Muñiz Hay barcos que nacen para surcar los...

Primeras damas y políticos con vocación de catequistas: ¡la democracia vuelve a clase!

Primeras damas, segundos discursos y políticos de catecismo: cuando el poder se pone a dar clase Por Alfredo MuñizHay políticos que, en llegando al poder,...

¡Maestro, otra vez desde el principio!: el concierto del hermanísimo y la orquesta de las cloacas

El concierto del hermanísimo: violines, fiscales y cloacas desafinadas por Alfredo Muñiz Continúa el concierto del hermanísimo presidencial, y la orquesta, lejos de recoger los...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí