Por Alfredo Muñiz
Reconozco que me habría gustado más ver a doña Letizia enfundada en un Ágatha Ruiz de la Prada confeccionado con la bandera de España y un moño coronado por un patriótico «¡Arriba España!», dispuesta a defender Ceuta a golpe de pasarela.
Pero Zarzuela ha elegido algo mucho más sencillo y bastante más contundente: Felipe VI vestido de militar, junto a Margarita Robles y la cúpula de las Fuerzas Armadas. Una fotografía sin discursos, pero con más galones que una reunión del Consejo de Ministros.
Y probablemente la imagen no habrá hecho demasiada gracia en Moncloa.
Porque mientras en el Gobierno se discute quién sabía qué sobre Ceuta, quién recibió los avisos y quién no vio venir el chaparrón, el Rey aparece con el uniforme que le corresponde constitucionalmente como capitán general de los Ejércitos. Y al lado, la ministra de Defensa, que tampoco es precisamente una recién llegada: es jurista, magistrada y exmiembro del Tribunal Supremo, no general de división. (La Moncloa)
Aquí aparece la gran pregunta: ¿cuántos galones militares tiene Pedro Sánchez?
La respuesta oficial es sencilla: ninguno. Y no los necesita. El presidente gobierna, mientras que el mando supremo de las Fuerzas Armadas corresponde al Rey. Otra cosa es que, viendo algunas fotografías de la política española, uno pueda llegar a pensar que en Moncloa reparten galones junto con las carteras ministeriales.
¿Y Marlaska? Pues tampoco conviene confundir Interior con el Estado Mayor. Su carrera es la de un magistrado que llegó a presidir la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. De uniforme, lo más probable es que tenga más experiencia protocolaria que cuartelera.
Y Robles merece capítulo aparte.
Su currículum militar cabe en una línea: ningún rango militar. Su currículum profesional, en cambio, necesita varias páginas: juez, magistrada, presidenta de la Audiencia Provincial de Barcelona, secretaria de Estado de Interior, vocal del CGPJ y magistrada del Supremo. (Portal Transparencia)
Es decir, que la ministra de Defensa no necesita haber mandado un batallón para dirigir políticamente el Ministerio. Para eso están los militares profesionales.
Pero la fotografía de Zarzuela tiene otra lectura política.
Robles lleva días manteniendo una posición que no parece precisamente la de una ministra empeñada en echar incienso sobre todo lo que diga Moncloa. En la crisis de Ceuta ha defendido que existieron avisos y ha quedado expuesta la tensión con Interior. (El País)
Así que Zarzuela ha hecho algo muy español: no ha dicho prácticamente nada y lo ha dicho todo con una fotografía.
Felipe VI, de uniforme.
Robles, al lado.
La cúpula militar, alrededor.
Y en Moncloa, mientras tanto, quizá alguien esté buscando urgentemente en el armario unos galones, aunque sean de Carnaval.
Porque en política hay discursos que duran una hora y fotografías que duran años.
Y ésta, por lo visto, lleva suficientes estrellas para iluminar hasta Ceuta.

