“A la Virgen del Carmen quiero y adoro porque saca las almas del purgatorio”, reza la cancioncilla popular.
La abogada del purgatorio debe de estar estresada ante tanto trabajo… Me la imagino 24 horas al día de lunes a sábado con descanso dominical rezando para conceder la indulgencia plenaria a las almas en pena.
En la novela EL TESTAMENTO DEL GALLO, disponible en Amazon, situamos la entrada al infierno en la gallega isla de Ons: el Buraco do Inferno. Adelantándose así la creencia popular a las últimas afirmaciones del Vaticano: “El purgatorio ya no existe”. ¿Quién sabe?
¿Cielo o infierno? Nuestra meiga Lilit es satánica por naturaleza y opina: “Lo mismo sale una ley divina para crear el purgatorio con motivo del crecimiento desmedido de pecadores. En el infierno ya no cabe más gente”.
Feliz Santo a las Cármenes, Carmelas y Carmelos. Alfredo Muñiz

