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Ramsés II: un faraón libidinoso, mujeriego, incestuoso y romántico

Las esposas y concubinas de Ramsés

Tercer faraón de la Dinastía XIX de Egipto, gobernó unos 66 años, desde 1279 a. C. hasta 1213 a. C., Ramsés II posiblemente fue el faraón más lascivo, mujeriego, incestuoso y romántico del Antiguo Egipto.

Las malas lenguas le atribuyen un ejército de reinas, esposas y concubinas. Como por aquellos tiempos no había ni televisión ni wifi, el semental de raza árabe se entretenía engendrando cientos de hijos e hijas. El rey presumía de sus conquistas e incluso confeccionó una lista con los nombres de todos sus vástagos. Y como no podía ser de otro modo, Ramsés II diseñó una enorme tumba en el Valle de los Reyes para reunir las momias de sus retoños. Este hipogeo familiar se conoce con el nombre de KV5.

Gran Templo de Ramsés II en Abu Simbel

La mayor muestra de amor del Antiguo Egipto
En el fondo, Ramsés era un sentimental, así lo demostró al dedicar un templo en Abu Simbel al gran amor de su vida. Se trata de su primera «Gran Esposa Real», la bella Nefertari «por la que brilla el Sol». Para rematar su declaración de amor,  hizo grabar en la fachada del templo la siguiente inscripción: “Nefertari, por cuyo amor sale el sol”.

Se desconoce el linaje de Nefertari, aunque algunos egiptólogos apuntan a que podría tratarse de una pariente del faraón Ay. La favorita más cornuda de la historia quedó inmortalizada en el segundo templo que construyó en Abu Simbel, bajo la imagen de la diosa Hathor, en el cual la imagen de la reina tiene el mismo tamaño que la del rey, algo inusual en Egipto. Desgraciadamente, Nefertari no pudo acudir a la inauguración del templo. Sus restos descansaron en la tumba QV66, que posee las pinturas mejor conservadas del Valle de las Reinas.

Templo de Nefertari y reportero camuflado de “beduino”

Mientras Ramsés sufría con luto riguroso la pérdida de Nefertari, su segunda «Gran Esposa Real» le consolaba. Desde la adolescencia, Isis-Nefert o Iset la Bella fue otra de las mujeres oficiales del faraón. Calladita pero eficiente, logró colocar a todos sus hijos en los puestos más relevantes del Estado. Los más malvados rumorean que Isis-Nefert podría haber ideado una intriga para asesinar a Nefertari y a su primogénito.

Ramsés tuvo, aparte de sus dos primeras esposas, otras cinco reinas oficiales. Entre ellas, una relación incestuosa con su hermana Henutmira; otra con la princesa hitita Maathornefrura, fruto de un regalo-prenda de la paz con Hattusili III; la dama Nebettauy, quizá hija de Isis-Nefert, así como relaciones con otras dos hijas. El incesto real era frecuente en la historia egipcia, y Ramsés II no tuvo el menor reparo en convertir a sus hijas en dos de las más importantes Grandes Esposas Reales. Por un lado se casó con Meritamón, hija de su relación  con Nefertari, además se esposó con Bintanat,  fruto de su unión con Isis-Nefert. Así las cosas, las hijas acabarían sustituyendo a sus madres tanto en su puesto político y ritual como en el corazón del viudo.

Ramsés II fue el faraón que aparece en más cartuchos, es decir, las inscripciones empleadas en la escritura jeroglífica con la representación esquemática de una cuerda anudada que rodea el nombre del faraón, protegiéndolo para la eternidad. Además de todos los monumentos que construyó, por lo visto borraba algunos de los cartuchos de anteriores faraones y grababa su nombre con más relieve para coronarse como el más inmortal del Antiguo Egipto. Informa Alfredo Muñiz.
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Fusión de ritmos latinos y egipcios

Publicado el Ago 17 2019. Archivado bajo Actualidad, Hosteleria, La Guinda, Videos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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