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La leyenda japonesa para lograr un deseo: hoy te enseñamos cómo conseguirlo

Sadako Sasaki y las mil grullas

Una tradición japonesa cuenta que haciendo mil grullas de papel se consigue un deseo. Hoy en el vídeo os enseño a hacer la pajarita de papel que vuela. La historia de las pajaritas se hizo famosa gracias Sadako Sasaki, una niña japonesa víctima del bombardeo de Hiroshima durante la II Guerra Mundial. Sadako tenía dos años cuando quedó expuesta al bombardeo atómico. Se convirtió en una de las hibakushas, término japonés que significa “persona afectada por la bomba atómica”. Sasaki vivía con su familia en una casa cerca del puente Misasa, en la ciudad de Hiroshima. La bomba atómica explotó a 1700 metros de distancia. Sadako voló a través de una ventana y su madre salió corriendo de la casa, sospechando que la encontraría muerta, pero estaba viva, indemne, sin lesiones aparentes. Mientras huía por la calle, Sadako y su madre quedaron atrapadas en la “lluvia negra”.

Creció como cualquier otra chica, convirtiéndose en un miembro importante del equipo de relevos de su escuela. Sin embargo, cuando cumplió once años desarrolló una hinchazón en el cuello y detrás de las orejas y se le diagnosticó leucemia maligna aguda de las glándulas linfáticas. Sadako fue admitida como paciente en el hospital de la Cruz Roja de Hiroshima para tratamiento y transfusiones de sangre. En el hospital compartió cuarto con otra niña quien le contó la leyenda japonesa que promete que a quien pliegue mil grullas de origami se le concederá cualquier deseo. Ella le enseñó a Sadako cómo doblar las grullas de papel, hoy os enseño yo como hacerlas.

Una versión popular afirma que Sadako no alcanzó la meta de doblar 1000 grullas, que solo dobló 644 antes de su muerte, y que sus compañeras de escuela completaron las 1.000 y las enterraron con ella.​ Sin embargo, en un documental en blanco y negro, el padre de Sadako, Shigeo Sasaki, dijo que Sadako había hecho aproximadamente 1400 grullas de papel, y que sus padres guardaron en su casa. Y mostró las grullas en el documental. Una exposición que apareció en el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima declaró que a finales de agosto de 1955, Sadako había logrado su objetivo y continuó haciendo más grullas.

A pesar de que, durante sus días en el hospital, Sadako tenía mucho tiempo libre para doblar las grullas, se le acabó el papel. Utilizaba envoltorios de medicamentos y cualquier otra cosa que pudiera conseguir. Para ello iba a las habitaciones de otros pacientes a pedirles el papel de sus regalos de buenos deseos. Su amiga Chizuko le conseguía papel de la escuela.

Ya muy grave, en la mañana del 25 de octubre de 1955, después de que sus padres le instaran a comer algo, Sadako pidió té de arroz. Cuando lo saboreó, comentó: «Es sabroso». Esas fueron sus últimas palabras. Con su familia a su alrededor, Sadako murió a la edad de 12 años.

En el Parque de la Paz de Hiroshima fue construida la estatua dedicada a Sadako en 1958, en la base está escrito «Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: paz en el mundo». Desde estas páginas os deseo paz, felicidad y salud. Alfredo Muñiz.

Dedico este post a mis amigos japoneses, en especial a mi ángel de la guardia en Japón, Ako, y a Yuka, Hiro, Tomohiko y Yu Yasura.

Publicado el May 12 2020. Archivado bajo Actualidad, Gastrocotilleo, HORECA, Hosteleria, Videos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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