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El colmo de la desfachatez del dictadorzuelo: jugando con la herencia en vida y destrozando la familia

“El rey borracho”, obra de Mario Pavez.

Cuando lo cotidiano se convierte en patético

En las relaciones familiares, de pareja, laborales o societarias hay que aprender a poner límites de acuerdo a la ética y a la legislación vigente.

En ocasiones se peca de generosidad y cuando nos damos cuenta nos toman por el pito de un sereno. Pensando que la patética realidad es lo correcto. El egoísmo llega a límites insospechados.

A veces creemos que estamos curados de espanto, pero los acontecimientos cotidianos nos superan. Aceptamos infinidad de pequeños detalles que contravienen al derecho y esa dejadez se convierte en costumbre. Como las relaciones son entre familia, todo vale, lo cotidiano se piensa que es un derecho adquirido sin percatarse de que existe una legislación vigente. Así consentimos que las Juntas Generales en muchas empresas familiares se celebren con defectos de forma; soportamos discriminaciones e injusticias por la paz familiar. Aguantamos repartos injustos en herencias, desde renunciar a un garaje que la abuela nos regaló en vida a la casa del pueblo que considerábamos de nuestra propiedad pero que no se legalizó en papeles. Hacemos la vista gorda ante una propiedad proindiviso donde familiares no tienen ningún derecho legal, al haber confundido la figura del usufructuario con la del propietario que figura en las escrituras públicas. La insensatez de lo cotidiano desemboca en situaciones patéticas.

Todo va bien hasta que contradices al dictador

Permitimos que gobiernen personas mediocres en puestos directivos que si no fuera por su apellido estarían en las listas del paro. Al no haber un protocolo familiar para la incorporación de familiares a la empresa, la sociedad se convierte en una oficina de empleo sin criterios racionales de contratación. A unos se les hacen contratos temporales cuando les apetece y a otros se los discrimina de forma vitalicia. La poda del árbol familiar debe utilizar criterios bien definidos y aplicar la misma vara de medir para todo el mundo. Pero al ser una empresa familiar todo vale, los más dictadorzuelos siguen abusando de nuestra paciencia como si nada hubiera ocurrido. Se adueñan de paquetes accionariales de forma presuntamente ilegal y éticamente inaceptable. Y siguen queriendo atesorar propiedades como si fueran merecedores de todo el patrimonio, confundiendo sueldos con dividendos, dirección con propiedad y gestión con gobierno empresarial. Sin dar ninguna explicación de los trapicheos dudosos.

Los dictadorzuelos ocultan información pensando que el resto jamás se enterará de sus tropelías; manipulan los negocios en su propio beneficio; se benefician imputando gastos privados a cargo de la empresa y hasta se atreven a bajar las rentas de los inmuebles a nombre de la familia para obtener unos mayores dividendos en su paquete accionarial en sociedades vinculadas. Incluso hasta se atreven a alquilar propiedades privadas a la empresa sin que el resto de socios se entere. Pero no pasa nada. Aquí todo vale. Efectivamente, todo vale hasta que estalla la bomba de relojería.

El bombazo suele explotar en el momento menos oportuno, cuando llega la herencia…Entonces viene la hora de la verdad: ¿aceptas estas valoraciones? Si a la hora de valorar la masa hereditaria, los palmeros de turno proponen unos valores partidistas a favor de los “trabajadores distinguidos” y siempre beneficiados, el juicio está asegurado.

La paciencia tiene un límite. El juez tendrá la última palabra. Y las costas las pagará quien pierda el juicio.

Sea como fuere, las repercusiones sobre la empresa son evidentes, desprestigio en los medios de comunicación y mala imagen de cara a los proveedores y clientes; para más INRI se habrá logrado una ruptura absoluta de la familia que repercutirá en solicitud de salida del accionariado de los disidentes con consecuencias negativas para el negocio. ¿Para qué hacer cambios que puedan impedir el desastre?

Para algunos “no hay ningun problema“, todo va bien si continúan las cosas como siempre, igual que en las dictaduras perpetuas.

Se llega a marginar al propio presidente en vida

En ocasiones hasta se intentan borrar las huellas del antecesor y no se reconocen sus méritos, algo que no es nuevo. Ya tenemos constancia de hechos semejantes en el Antiguo Egipto donde los faraones llegaban incluso a quitar el sello del faraón anterior y se apropiaban de la autoría de sus obras. El colmo de la desfachatez del dictadorzuelo surge cuando se desoye al presidente y mayor accionista del consejo de administración, aquel a quién le deben el puesto, y se inventa “milongas” para impedir revisar la documentación a quien lo solicita, incluso antes de la Junta General, adelantando su convocatoria de forma ilegal para evitar que se destape el desaguisado ante el resto de herederos. Fomentando de esta forma la desconfianza y acrecentando la ruptura familiar, ya se sabe que donde no hay cabeza se impide hasta el acceso a las escrituras públicas que como su propio nombre indica están a disposición de cualquiera que pague por obtenerlas en el registro correspondiente. Lo que oyen, por si no lo han entendido bien: se niega el acceso a los estatutos de la sociedad a los accionistas minoritarios. Y aquí paz y en el cielo gloria.

Como sobran los interesados en leyes, en las S.L. un socio o un grupo de socios que refrendan, al menos, un 5% pueden solicitar antes de la Junta General el acceso a la contabilidad para comprobar las cuentas que se someten aprobación. Repito por si no queda claro, acceso a la contabilidad, porque encima los asesores o directivos pagados por los dictadorzuelos hasta pueden informar de forma errónea…

En las S. A. no está tan claro. Pero si poseen un 25%, esta petición no podría eludirse ni aunque se invoque a la Virgen de Covadonga. En otros casos, siempre cabe ejercer el derecho de información, que solo puede eludirse justificando perjuicios serios para los intereses sociales.

Como deducirán los que no son “mentecatos puestos a dedo”, retrasar un problema no supone solucionarlo sino enquistarlo y hacerlo más grave.

En la Sociedad Limitada (S.L. o S.R.L.) se podrá solicitar por escrito, con anterioridad a la reunión de la Junta General o verbalmente durante la misma, los informes o aclaraciones que se estimen precisos acerca de los asuntos comprendidos en el orden del día. ¿Qué ocurre cuando se destapa un bombazo y no se quiere dar ningun tipo de explicación?

La última palabra la tiene el juez

¿Qué ocurre cuando los dictadorzuelos se hacen el “longui” ?, ¿les parece una solución alegar que se necesita la aprobación por mayoría del Consejo de Administración para revisar una documentación societaria?, ¿Es normal que rechacen a un mediador independiente e impongan a otro para “entretener” después de años de silencio?

Si el presidente del Consejo da su aprobación y el resto de consejeros desoyen la orden, ¿no tendrán algo que ocultar ante tanto misterio?

Y más aún si salen a la luz asuntos turbios ocultados durante los años de la dictadura empresarial y familiar. Lo más simpático del asunto es que al invocar a la legalidad, el perjudicado se convierte en “el malo de la película” porque no acepta lo inaceptable. Es como esos maridos que maltratan a sus esposas porque se creen con el derecho de pernada de hacer lo que les dé la gana. Incluso hay mujeres sumisas que viven durante años bajo el temor de ser agredidas y no se atreven a denunciar la situación. Para las mentes obtusas, acostumbradas a mandar a sus anchas, lo cotidiano es lo correcto.

Véase el régimen castrista en Cuba donde después de más de 60 años de dictadura todavía presume de democracia mientras el pueblo se muere de hambre y se ve obligado a prostituirse para sobrevivir.

“El testamento del Gallo”, inspirado en hechos reales

Los indicios apuntan a que personajes de este estilo son unos “Trapalleiros“, según diría el empresario y patriarca Basiliño Xouto, protagonista de la novela “El testamento del Gallo”, escrita por Alfredo Muñiz, donde descubrirán que todo es posible en una familia covid con huevos y gallinas… Si algunos de los enredos societarios mencionados -inspirados en sucesos reales- los entrelazamos con sexo, drogas, “rock and roll”, humor, meigas e ironía el éxito está asegurado.

La realidad suele superar con creces a la ficción. Veremos si en la novela alguien puede llegar a distinguir entre lo real y lo imaginado. Próximamente edición mundial disponible en Amazon, Apple Books y Top Books. Ya queda menos para que comience el espectáculo con los “Xouto, gallinas y otros animales S. L.”. Informa Alfredo Muñiz.

Nota 1: miles de familias se verán identificadas en algunos de los conflictos mencionados en este post y en la futura novela localizada en Galicia, aunque en “El testamento del gallo” sus personajes son muy internacionales, en ocasiones con viajes de ocio a cargo de la empresa.

Tal vez, el mensaje sirva para reflexionar y para entender porque es tan complicado que una saga llegue a la cuarta generación en una empresa familiar. Sangre, sudor y lágrimas, estás últimas provocadas por los dictadorzuelos que se creen poseedores de la verdad absoluta. Parafraseando a Ortega y Gasset “cada personaje de una saga familiar, de la misma forma que en “El testamento del gallo“, es él y sus circunstancias. Aunque en el caso de la tragicomedia es mucho más divertida que el resultado de este post.

Tal vez porque cada personaje de “El testamento del gallo” desarrolla su propia personalidad y está facultado para pensar por si mismo. Veremos cuál es la conclusión final de la ficción y si la Justicia funciona…

Nota 2: Me preguntan por privado: ¿qué hacer ante una sucesión equivocada? El asunto requiere una complicada respuesta y un análisis en profundidad de cada saga, no se pueden dar recetas mágicas en un post, pero por si les sirve de referencia, les remito a unas generalidades sobre el asunto esgrimidas en unas declaraciones en el diario líder de Asturias:

Empresas familiares, carrera de relevos.

Además en esta web encontrarán posts que facilitarán la problemática de las empresas familiares y los procedimientos para evitar su destrucción. Aunque hay casos en los que es imposible luchar contra el absolutismo.

El dictadorzuelo cateto no escucha a nadie ni acepta el mínimo cambio. Se mantiene en su poder absoluto y la única vía posible para deshacer el entuerto es la Justicia. Así es la vida.

Relacionado: El testamento del Gallo por Alfredo Muñiz

Publicado el Oct 25 2021. Archivado bajo Actualidad, Asesores, ECONOCLASTA, Gastrocotilleo, HORECA, Hosteleria. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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