VVS

La princesa Leonor, la Cruz de la Victoria y la Reconquista de España

Mientras en Cataluña el presidente de la Generalitat, Quim Torra, propone un nuevo referéndum de autodeterminación, y los disturbios luchando por la independencia se adueñan de las calles. En Asturias los Reyes Felipe VI y Letizia, junto con sus hijas Leonor y Sofía visitan la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, donde se custodia la Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias y de la Reconquista de España. No en vano, el interior de madera se vincula con la cruz que enarboló el rey don Pelayo tras la victoria de la batalla de Covadonga, aunque ciertos arqueólogos desmienten dicha tesis lo importante es la simbología de la misma.

A la entrada a la catedral, la Familia Real fue recibida por un nutrido número de simpatizantes que portaban banderas españolas y asturianas. Vítores a los Reyes y a la princesa Leonor, y acordes de la Real Banda de Gaitas “Ciudad de Oviedo”. Además, el repique de la campana de la catedral dio solemnidad al histórico acto. Los balcones de la plaza se encuentran engalanados con banderas españolas y asturianas.

En la Cámara Santa también se guarda la cruz de los Ángeles, símbolo de Oviedo, y el Santo Sudario, un pañuelo de lino manchado de sangre y alguna quemadura de velas, se le venera como una prenda funeraria de Jesús de Nazaret.

A la salida de la basílica, la banda de gaitas y el Coro de la Fundación Princesa de Asturias interpretaron el himno de Asturias.

La Cruz de la Victoria, símbolo de la Reconquista de España

La Cruz de la Victoria fue donada por el rey Alfonso III en el año 908. Es el principal símbolo representativo del Principado de Asturias, al figurar tanto en su bandera como en su escudo. Fue realizada, en el castillo de Gauzón, emplazado en el Peñón de Raíces (Castrillón), muy cerca de la playa de Salinas.

Según refiere la tradición, la cruz de madera que se encuentra en el interior de la cruz de la Victoria fue la que el rey don Pelayo enarboló en la batalla de Covadonga, librada en el año 722, en la que las tropas asturianas derrotaron a las musulmanas. No obstante, dicha tradición, que no fue recogida por los eruditos hasta el siglo XVI, ha sido desmentida recientemente por los arqueólogos César García de Castro Valdés y Alejandro García-Álvarez del Busto, que han demostrado, basándose en la prueba del Carbono 14, que la cruz de madera que se encuentra en el interior de la cruz de la Victoria procede de un árbol talado durante el reinado de Alfonso III el Magno, y no de la época de don Pelayo, primer rey de Asturias.

Diversos autores señalan que la cruz pudo tener en el pasado un carácter ceremonial, sirviendo de guion en procesiones solemnes. Existen testimonios de época moderna de que en tiempos de guerra la cruz era sacada de la Cámara Santa de Oviedo y depositada en el altar mayor de la Catedral ovetense, a fin de impetrar la paz y la victoria frente a los enemigos.

En 1934, durante la Revolución de Asturias, la Cámara Santa de Oviedo fue dinamitada por los revolucionarios, y las reliquias y objetos allí conservados, incluidas la Cruz de los Ángeles, el Arca Santa y la Caja de las Ágatas, sufrieron graves desperfectos y hubieron de ser restauradas en 1942, aunque la cruz de la Victoria apenas sufrió daños. No obstante, la restauración de 1942, a la que también fue sometida la cruz de la Victoria, ha sido considerada por diversos historiadores como una violación de los principios arqueológicos, artísticos e históricos, pues en algunos casos los daños fueron reparados sin tomar precauciones que permitieran posteriormente diferenciar los elementos originales de los añadidos.

En 1977 se cometió un robo en la Catedral de Oviedo. La cruz de la Victoria fue sustraída y posteriormente recuperada. No obstante, y debido a los graves desperfectos que sufrió, hubo de ser restaurada por la Comisión para la restauración de las Joyas Históricas de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, presidida por el presidente del cabildo catedralicio ovetense, y creada para reparar los daños causados por el robo de 1977. La comisión entregó la cruz de la Victoria a la catedral, después de haber sido restaurada en el taller de Pedro Álvarez, en 1982, y la cruz volvió entonces a la Cámara Santa.

La cruz de la Victoria se convirtió en el emblema heráldico del Principado de Asturias, debido, en parte, a la intervención del ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos. El actual escudo del Principado de Asturias fue aprobado por ley de 27 de abril de 1984, y está basado en el que la Diputación Provincial de Oviedo adoptó en el año 1857, en el que aparecía la imagen de la cruz de la Victoria.

Publicado el Oct 17 2019. Archivado bajo Actualidad, Asesores, Gastrocotilleo, Hosteleria. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

Dejar un comentario

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos