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Cómo servir vino y cava a la temperatura adecuada

“La temperatura de servicio ideal para disfrutar de un cava es entre 3 y 5º C. Aunque en el caso de una cata aconsejamos tomar el cava entre 7 y 8º C”, explica Joan Marti de bodegas Pinord.

“Lo mejor es meterlo un rato en la nevera para que vaya enfriando. Nunca en el congelador. Antes de servir se recomienda introducirlo en una cubitera con agua fría, hielo y sal. La sal deshace el hielo más rápido”, añade Pilar Tetas de bodegas Pinord.

Algunos expertos recomiendan que el cava y el champagne se sirva entre 5º y 7º. Aunque generalmente muchos consumidores lo prefieren más frío. Hay quien aconseja cuando se trata de un blanco, rosado o cava, ponerlos en la nevera unas horas antes de servirlo. Otros consideran que la mejor opción es enfriarlos en una cubitera con agua y hielo, presentarlos en la mesa en cubitera para conservar la temperatura. También existe la posibilidad de utilizar las camisas que se introducen en el congelador y que envuelven las botellas.

¿A qué temperatura se debe servir un vino tinto?

En cuanto al vino tinto, como mejor se sirve es a la temperatura de bodega. Carlos Delgado, uno de los grandes entendidos en vino de este país, comenta que la temperatura ideal es la de cada uno cuando lo degusta y no siente sensación ni de frío ni de calor en el paladar, en referencia a los tintos. Si bien hay quien defiende que las grandes añadas se deben servir a 20º, casi nadie quiere un vino a esa temperatura.

Como regla general, los vinos tintos deben presentarse a una temperatura que oscile entre los 16 y los 18 º C para que se puedan conservar todos sus matices. Con el calor se evaporan los alcoholes y provoca que afloren los aromas más fuertes. Así los tintos jóvenes resulta aconsejable presentarlos entre los 12 a 15º C, los crianzas entre los 16 y 18º C.

Como norma general, el tinto se puede guardar en cámara o en bodega sobre 18 grados, incluso hay quien propone un truco casero: cuando van a servirlo enfriar la copa con un hielo, luego dejar el vino unos segundos antes de beberlo para que se vaya adaptando sin contrastes a la temperatura ambiente. Como ven, cada maestrillo tiene su librillo.

Cómo para servir un blanco, un rosado y un fino

Tomar un fino caliente o un tinto frío puede arruinar el maridaje de una excelente cocina. La percepción de las características del vino se modifica si no es servido a la temperatura adecuada. El gran hándicap surge en lugares donde el excesivo calor o frío ambiental hace casi imposible servir un vino a la temperatura correcta.

En ambientes con mucho calor, sobre todo en verano, hay quien aconseja servirlos un poco más fríos porque a lo largo de la comida irán calentándose.

Los vinos blancos jóvenes secos, lo ideal es tomarlos frescos, entre 7 y 10º C para disfrutar de sus aromas de fruta. No presentar muy fríos porque entonces resalta su acidez.

Los vinos blancos dulces es aconsejable servirlos un poco menos fríos, en torno a 6º centígrados, para resaltar su carácter frutal y su toque dulce.

Los blancos con crianza, se recomienda entre 10 y 12 º C, de esta forma no se pierden los aromas complejos del roble.

Los blancos generosos lo ideal sería servirlos frescos desde la barrica, un fino o una manzanilla la forma más elegante es servirlos con la venencia desde la barrica. La temperatura ideal entre 7º y 10º C. Para los vinos rosados se recomienda de 6 a 8º C.

Publicado el Nov 19 2021. Archivado bajo Actualidad, HORECA, Hosteleria, Tendencias. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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