VVS

¿Tira dardos envenenados Mario Vargas Llosa a Isabel Preysler en el cuento “Los vientos”?

Acabo de leer el relato del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, y sinceramente creo que hay que tener la mente muy retorcida para interpretar que se refiere a Isabel Preysler cuando habla de una mujer que no se acuerda ni de su nombre, en un cuento escrito en Madrid el 15 de diciembre de 2020, por tanto mucho antes de la separación.

En el relato el escritor cuenta la vida de un personaje mayor que lamenta haber dejado a Carmencita, su ex mujer, por el “enamoramiento de pichula, no del corazón” (…) Nunca la quise. Fue un enamoramiento violento y pasajero, una de esas locuras que revientan una vida. Por hacer lo que hice, mi vida se reventó y ya nunca más fui feliz”, explica refiriéndose al personaje ficticio que ahora los más cotillas se empeñan en identificar con la reina del papel couché.

Personalmente me quedo con un párrafo del cuento de Vargas Llosa a modo de reflexión: “¿Será que la cultura ya no tiene ninguna función que cumplir en esta vida? ¿Qué sus razones antiguas, aguzar la sensibilidad, la imaginación, hacer vivir el placer de la belleza, desarrollar el espíritu crítico de las personas, ya no hacen falta a los seres humanos de hoy, pues la ciencia y la tecnología pueden sustituirlos con ventaja? Por eso será que ya no hay Departamentos de Filosofía en ninguna universidad de los países cultos del planeta Tierra”.

Por cierto, el personaje de ficción comenta que realizó una exploración por Internet para saber los últimos departamentos de Filosofía que sobreviven en la Tierra y descubrió que, “uno, está en la Universidad de Cochabamba, Bolivia, y el otro en la Facultad de Letras de las Islas Marquesas. Pero, en esta última, la Filosofía comparte el departamento académico con Teología y Cocina. ¡Vaya mezcla! Me imagino el diploma de Doctor en Filosofía, Teología y Gastronomía y me muero de risa”.

Por supuesto, este último párrafo los más perversos opinan que se lo dedica a Tamara por su afición por la Cocina y la Teología….

También hay otro, que hay gente que lo quiere sacar del contexto del relato: “Nuestro cuerpo es sagrado y hay que cuidarlo”. Para ellos, en verdad, lo sagrado son las perfumerías y las farmacias. Me preguntaron si no me había echado algo para el sol y como les dije que no, que nunca usaba cremas protectoras, se escandalizaron”.

Para terminar, una puntualización sobre el título “Los vientos” se refiere a las flatulencias. Informa Alfredo Muñiz

Publicado el Ene 19 2023. Archivado bajo Actualidad, HORECA, Hosteleria, Tendencias. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

Dejar un comentario

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos

×

Powered by WhatsApp Chat

× ¿Cómo puedo ayudarte?