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¿Qué opinarán los académicos del asturianu en Si yo fuera rico?

“Si yo fuera rico” es uno de los éxitos de taquilla de la temporada. Una comedia que transcurre en Asturias con un humor mediocre pero con ingredientes suficientes para llenar las salas de cine hasta Navidades. Mi personaje favorito lo representa el catalán  Jordi Sánchez, como director del Banco Astur;  todos recordamos al actor como el pescadero Recio, o El Rancio, de “Aquí no hay quien viva”. También me gustó la representación de Antonio Resines como suegro del protagonista. Sin embargo, no me convenció el casting en general del resto de actores. Ni me creí la historia de amor entre el prota, Álex García, y su novia, Alexandra Jiménez, me pareció que no había ni gota de química y que a Álex le iría mucho más una chica surfera más progre; tampoco me convenció la relación de su amigo Adrián Lastra con Paula Echevarría que por cierto era la única asturiana conocida del reparto. En fin, destacaría la excelente labor de los extras, casi 400 figurantes que se contrataron para el rodaje y algunos han quedado fabulosos en pantalla. Y no me refiero a la participación de Henar Ortiz, la tía republicana de Letizia, que sobreactúa durante su segundo de gloria en el Club de Regatas de Gijón.

¿Qué opinarán los académicos de la Llingua Asturiana?

No soy yo el más indicado para corregir a los guionistas de “Si yo fuera rico” porque ni hablo en “asturianu”, ni tengo el acento característico del Principado, pero la verdad el uso de la lengua asturiana en la película deja bastante que desear.

El “ye, oh, meca, guaje y moza” chirría cuando lo emplea un canario con calzador. Pero si encima el protagonista, Santi, dice en la entrevista de trabajo, aunque sea a modo de broma, que habla “bable” seguro que no sentará bien a los miembros de la Academia de la Llingua Asturiana que preferirían que empleara la palabra “asturiano, asturianú o llingua asturiana”. Si estuviera equivocado que me corrijan los expertos pero seguramente se tirarán de los pelos cuando la suegra de Santi le invita a cenar “las fabes” con un supuesto acento asturiano y cuando de segundo prepara “cachopos”. El artículo que precede a fabes sonaría mejor “les fabes”, digo yo. Y ya que quieren hacer patria podían espetar algún dicho: “Co les fabes y el panchón, si non pastories el diente apañarás un torción” o “En toles cases cuecen fabes y en la mía a calderaes” que podría quedar muy bien en el enredo.

Quizá si hubiera un personaje auténticamente asturiano sonaría más natural y creíble. Por lo demás, me gusta la nueva imagen de Asturias que transmiten en la gran pantalla. Las escenas de surf, de playas soleadas y de paisajes verdes son estupendas. La muestra de Salinas, Gijón y una Asturias más moderna hace perdonar los supuestos errores antes mencionados. Me gustaría que un verdadero experto analizará con rigor el supuesto “asturianu” del filme y les diera un informe a los guionistas por si se animan a continuar con historias rodadas en Asturias. Yo me anotaré al casting a ver si hay suerte y me dejan mostrar mi revista Viajar, Vivir y Saborear, made in Asturias, a la venta en los mejores kioscos de toda España … Ya colé la cuña. Informa Alfredo Muñiz.

Publicado el Nov 17 2019. Archivado bajo Actualidad, Gastrocotilleo, HORECA, Hosteleria, Noticias destacadas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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