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Hotel de 5 estrellas: “Cerramos la piscina de 2 a 4 de la tarde para desinfectar las hamacas”

El emblemático Gran Hotel de La Toja se encuentra en un entorno privilegiado frente a la Ría de Arousa. Con más de un siglo de historia, por sus salones desfilaron relevantes políticos, ilustres literatos, exitosos empresarios, y famosas estrellas de cine. Nadie pone en duda su prestigio, ni su glamour, pero con los nuevos protocolos de prevención contra el covid está perdiendo parte de su encanto. La piscina cierra de 2 a 4 de la tarde para proceder a la desinfección de las hamacas, y a las 8 de la tarde hay que salir corriendo del agua porque es hora de cerrar el recinto exterior, con lo cual, adiós a las fotos frente a la ría durante la puesta de sol con su luz mágica. Adiós a esos momentos de relax del atardecer, quizá el mejor momento del día para disfrutar de la belleza del entorno natural. Bienvenida la nueva normalidad con 5 estrellas.

Piscina del Gran Hotel de La Toja

Por otro lado, las terrazas exteriores también han reducido las posibilidades de desayunar al aire libre y de almorzar frente al restaurante principal. Incluso no se puede tomar una copa al aire libre al atardecer.

Durante la semana de nuestra estancia hasta se mantuvo cerrada algunos días la terraza de la piscina al mediodía. Además, el escaso personal, en otras ocasiones, hizo eternas las esperas en el restaurante interior. Ante la situación de la nueva normalidad hotelera me planteo unas dudas: ¿no es más seguro frente al coronavirus utilizar las terrazas exteriores en tiempos de pandemia?, ¿radicará el problema en la escasez de contratación de camareros y en la necesidad de desinfectar las mesas tras los servicios?

Y para más INRI, olvídense de disfrutar de sus aguas termales mineromedicinales, al menos, durante nuestra estancia en el mes de julio estaban suspendidos los tratamientos con aguas mineromedicinales por seguridad ante el covid. No obstante, permanecía abierto el spa, y algunos tratamientos de belleza, pero sin agua mineromedicinal. ¿Ahorro de costes de mantenimiento, contratación de médico etc.?

Otra oportunidad de mejora es la prevención con repelentes naturales de las abejas o avispas en la piscina o la erradicación de las mismas para que no causen temor a los huéspedes que se ven obligados a marchar espantados ante la aparición de los temidos bichos voladores con sus amenazantes aguijones. Señoras gritando, señores luchando con su toalla contra los insectos fueron algunas de las escenas presenciadas.

Para ser el único balneario con cinco estrellas de Galicia deberían aplicar unos protocolos más acordes a los gustos exquisitos de sus huéspedes o informar por adelantado de todos los inconvenientes provocados por la nueva normativa contra el coronavirus. Ortega y Gasset y Gabriel García Márquez fueron ilustres huéspedes del Gran Hotel; el club de los Bilderberg organizó una de sus reuniones más exclusivas; Mar Flores; Fernando Fernández Tapias, con su esposa Nuria González, a los que todos llaman Fefe y Nuri, o la nieta de la Pasionaria fueron clientes del Gran Hotel en otras temporadas. En el establecimiento también coincidimos con Soraya Sáenz de Santamaría desayunando en la terraza cuando se podía …; incluso el año pasado presenciamos una velada con Mariano Rajoy, Ana Pastor y Alberto Nuñez Feijóo, que asistieron a un evento solidario a favor de la lucha contra el cáncer. En la cena coincidieron con el ex ministro José BlancoPepiño para los amigos, la noche fue amenizada por el cantante Manu Tenorio, pero…, ¿qué pasaría si Fraga, después de bañarse en Palomares, levantara ahora la cabeza?

Mondariz, un 4 estrellas a pleno rendimiento frente al coronavirus

Aunque no todos los establecimientos funcionan igual, así el balneario de Mondariz, cuenta con un hotel de cuatro estrellas, y las medidas de seguridad frente al covid son muy distintas. A la llegada, encontramos felpudos de desinfección a la puerta.

La fuente de Gándara del Balneario de Mondariz

Al llegar a recepción nos obligan a echar el gel hidroalcohólico y nos toman la temperatura con un termómetro. El mismo procedimiento se aplica para entrar en el restaurante. Sin embargo, tanto la piscina exterior como el balneario de aguas mineromedicinales permanecen abiertas con los horarios habituales. También es cierto que se trata de distintos tipos de piscina, mientras en La Toja es obligatorio por ley que permanezca un socorrista de vigilancia durante la jornada al ser una piscina de grandes dimensiones, en Mondariz se trata de una piscina más pequeña y con una profundidad menor, por tanto, no cuenta con un socorrista permanente. Por otro lado, la desinfección de las hamacas la realiza el personal de mantenimiento una vez al día cuando se marchan los clientes. El resto del tiempo la desinfección de las hamacas corre a cargo del cliente que lo deseé, para ello hay desinfectante disponible. Sea como fuere, se permite más libertad, se toman medidas preventivas y no causa sensación de confinamiento…

La terraza de la cafetería exterior funciona como siempre con amplios horarios, y hasta ofrecen desayunos continentales en la terraza exterior para disminuir el aforo del comedor interior en los días de más aforo. La política organizativa es diferente.

Rentabilidad versus lujo

Es indudable que todos los hoteles sufren una crisis debido a la pérdida de clientes por la pandemia del coronavirus, los más exitosos se encuentran posiblemente al 50 % de ocupación -quizá mejore la situación en agosto-. Por tanto, tienen que hacer equilibrios para buscar rentabilidad, lo cual provoca pérdida de servicios de calidad para el cliente. Sin embargo, esas deficiencias en el funcionamiento del servicio no se plasman en una reducción del precio.

El ahorro en personal contratado puede desembocar en pérdida de fidelidad de los clientes habituales. Sobre todo en establecimientos de alto standing donde no se pueden improvisar medidas de ahorro en tiempos de crisis. C´est la vie.

Veremos si la próxima temporada se provoca una reordenación de categorías en el firmamento estelar planetario…

El Gran Hotel siempre fue destino de influyentes, pero sin duda la cita más relevante se celebró en 1989 con la participación del grupo Bilderberg con la asistencia de los entonces reyes, Don Juan Carlos y Doña SofíaBeatriz de Holanda y el príncipe ClausKissingerRockefeller Senior y David Rockefeller Junior, y los dirigentes del PP de la época, entre otros. Entonces el lujo era la insignia de la casa.

Informa Alfredo Muñiz.

Publicado el Ago 1 2020. Archivado bajo Actualidad, HORECA, Hosteleria, Noticias destacadas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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