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¿Es el Ayurveda un cuento indio?

Capítulo 1: Origen mitólógico del Ayurveda y experiencias en Kerala

Desde el océano, el Señor del Ayurveda otorgaba el elixir de la vida. En el fondo del mar se guardaba el néctar de la inmortalidad, según la mitología hindú.

Por desgracia, cuando emergía del agua los demonios absorbían el preciado brebaje. Tras una batalla entre dioses, consiguieron que el tesoro saludable se extendiera a toda la Humanidad, es el nacimiento del Ayurveda.

Durante siglos, desde hace 5.000 años, las pócimas “mágicas” se transmitieron de padres a hijos. Solo las familias de “curanderos Ayurveda” conocían los secretos de las hierbas y plantas “milagrosas”, así como otras fórmulas que utilizaban para sanar los distintos males.

En las últimas décadas el Ayurveda se estudia en la Universidad, y los “remedios de la abuela” se intentan vestir de ciencia, otorgando títulos de “médico Ayurveda” pero, ¿existen estudios científicos que acrediten su eficacia?

En la actualidad, en India los hospitales donde se tratan las enfermedades serias utilizan la medicina occidental. El Ayurveda se practica, sobre todo en zonas rurales, y como aliciente turístico.

Por otro lado, existen detractores que alertan de los peligros de ciertos tratamientos. Así, se han encontrado niveles peligrosos de plomo, mercurio y arsénico en “medicinas” ayurvédicas, según estudios realizados en Estados Unidos. Incluso encontré un caso de intoxicación por plomo en España al ingerir un complemento alimentario llamado “VATA VITWANSA”. También se difunden por Internet estupideces ayurvédicas, que probablemente sean rechazados por los facultativos universitarios. Así hay quien afirma: “las cataratas se tratan cepillándose los dientes, limpiándose la lengua, escupiendo en una taza de agua, y lavándose los ojos con ese mejunje”.

Entrevistando al doctor Ra, un prestigioso médico Ayurveda, confiesa que un oftalmólogo le operó de cataratas con las técnicas de la medicina occidental.

En mi opinión se mezclan “supercherías” ancestrales con remedios preventivos que quizá tengan un efecto preventivo e incluso sanador, o tal vez no sirvan para nada. El problema es cuando llegan a ser perjudiciales. Todo dependerá de las circunstancias; ojalá demuestren su eficacia.

Experiencias ayurvédicas curadas con medicina occidental

Sea como fuere, les puedo relatar que hace un par de años sufrí un esguince bajando las escaleras de Somatheeram, considerado uno de los mejores hospitales ayurvédicos de India. En un principio me aplicaron una cataplasma ayurvédico con clara de huevo, extracto de cáscara de coco y plantas medicinales. Al día siguiente, mi pie amaneció más hinchado que la pata de un elefante y terminé en un hospital occidental donde me hicieron una radiografía y me escayolaron. El personal fue amable conmigo y aunque no me curaron nada, decidí regresar a terminar el reportaje.

En mi última estancia en Kerala, también en Somatheeram Ayurvedic Health Resort, me sometí a uno de sus tratamientos pautado por dos médicos Ayurvedas. Me gustó la comida y logré adelgazar unos kilos que recuperé al volver a España. El tratamiento que menos me gustó fue la purga, te hacen beber una asquerosa “medicina” que provoca diarrea durante toda la noche con la intención de limpiar y desintoxicar el cuerpo.

Durante mi estancia, ocho personas sufrieron problemas gastrointestinales, tras un almuerzo tradicional para celebrar Onam. En lugar de platos, los alimentos fueron servidos sobre una hoja de plátano quizá ese fue el origen de la infección. Uno de los afectados, tuvo que ser atendida en un hospital privado y quedó muy decepcionada con la atención ayurvédica. Ahora los responsables del centro inventan otra historia, que alguien comió fuera e introdujo el virus. En fin, aunque no es creíble, así lo relatan.

Respecto a los masajes y aceites los considero relajantes y placenteros pero no me curaron ninguno de los problemas musculares. Aunque lo peor fue otro accidente que tuve en el mismo establecimiento: un segundo resbalón. En las escaleras de acceso a la recepción del centro Ayurveda resbalé y me rompí un brazo. El médico Ayurveda de urgencias no sabía ni hacer un cabestrillo. Me tuvieron que trasladar a un hospital occidental donde me operaron y me implantaron una placa de titanio con 4 tornillos. En realidad, es el tercer accidente que tuve en el mismo lugar. ¿No les parece extraño? Viajo por todo el mundo, practico deportes de riesgo y nunca tengo lesiones, salvo en este sitio con escaleras irregulares y resbaladizas cuando llueve.

Ahora, la dirección no se hace responsable del suelo resbaladizo, me ofrecieron un descuento para mi próxima estancia, pero se inventaron una historia que nada tiene que ver con lo ocurrido. Argumentan que iba corriendo y no se que gaitas. Lo que sea para no pagar una indemnización. Menos mal, que tengo un vídeo donde el personal de recepción relata cómo ocurrieron los hechos. El asunto se podría haber arreglado fácilmente pero ahora se va a complicar con una guerra en la que tendrán que gastar dinero en abogados y luego en la indemnización. Afortunadamente, contraté un seguro de viajes que incluye litigios legales en todo el mundo. Además, el seguro me pagó la operación y el regreso en business.

En la actualidad, el asunto está en manos de mis abogados que tendrán que denunciar el caso en Alemania, oficina central del centro de Kerala, y en India. Solicitarán una compensación por los días de baja laboral, gastos de rehabilitación y daños físicos. A lo largo de los siguientes capítulos les relataré la evolución del caso. De momento, parece ser que los indios se acojonaron cuando se percataron que un caso similar fue indemnizado con 200.000 €. Aunque esa no era mi pretensión inicial. Intenté negociar para evitar interminables conflictos y guerras jurídicas pero no hubo forma de llegar a un acuerdo amistoso; manipularon todo lo que les había propuesto y se inventaron una historia completamente falsa y fácilmente demostrable su falsedad. Así las cosas, se inicia un largo proceso y al final tendrán que pagar un dineral por no gestionar correctamente la situación; el perito me recomienda esperar un año para evaluar todos los gastos. A los 12 meses de la operación, el cirujano tendrá que realizar otra intervención para retirar la placa y los tornillos. Y entonces evualará si estoy totalmente recuperado. Veremos.

Informa Alfredo Muñiz.

Publicado el Feb 8 2020. Archivado bajo Actualidad, Asesores, Hosteleria. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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