Gonzalo Calzadilla, del restaurante del restaurante madrileño Mitte, logra el primer premio del recientemente celebrado Campeonato organizado por la Asociación de Fabricantes de Morcilla de Sotopalacios y el Ayuntamiento de Merindad de Río Ubierna, en Burgos. El chef presentó una especie de pastel japonés de morcilla con manzana y piñones. El Jurado alabó su originalidad e innovación al convertir la morcilla en un ingrediente del postre. Sin embargo, no es la primera vez, que la morcilla se utiliza como “supuesto” postre en la gastronomía española. En Madrid existen un local catalogado como hipster que lleva tiempo ofreciendo su “Brownie de morcilla con queso de cabra”. Se trata de Casa Alberto, uno de los locales más tradicionales de Madrid, ubicado en la calle de las Huertas, 18. Su presentación nos traslada al clásico brownie de chocolate con helado de vainilla. Aunque, en realidad se trata de un rico trampantojo con una especie de bizcocho elaborado a base de morcilla con nueces, piñones y almendras. Para rematar, se coloca una bola de queso de cabra, rebozada y frita. La guinda viene con el sirope de fresa para asemejar más al brownie, que se sustituye con mermelada de pimientos del piquillo para dar el mismo efecto.
En el Sexto Campeonato de Pinchos y Tapas de Asturias tuvo como ganador al restaurante Doble Q de Villaviciosa. La creación de Álex Sampedro, ‘Bocata de Morcilla’, se impuso entre los 155 establecimientos de 24 concejos asturianos que se presentaron en esa edición. Posteriormente representaría a Asturias en el Campeonato Nacional de Valladolid, logró el accésit a la tapa más tradicional de España. En el Jurado estaba presente el exministro Arias Cañete que nos concedió una entrevista en exclusiva. Así las cosas, la morcilla asturiana también tiene mucho que decir en la buena mesa patria.
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