¡Que nadie pise la manguera! PP y Vox descubren al enemigo común
por Alfredo Muñiz
Feijóo y Abascal han descubierto una de las grandes leyes de la política española: entre bomberos no se pisan la manguera.
Después de años de mirarse de reojo, competir por el mismo electorado y lanzarse algún que otro cubo de agua, PP y Vox han decidido que hay un incendio mucho más importante: el PSOE.
El acuerdo tiene algo de reunión de vecinos. Dos propietarios pueden llevarse a matar, pero si aparece un tercero ocupando el rellano, de repente descubren que tienen intereses comunes.
La estrategia es sencilla: primero se apaga el enemigo y después ya veremos quién se queda con la manguera.
Porque en política española no hace falta estar de acuerdo en todo. Basta con ponerse de acuerdo en quién tiene la culpa.
Y mientras unos discuten quién debe manejar el extintor, España sigue ardiendo por los cuatro costados: vivienda, impuestos, empleo, deuda, servicios públicos y una crispación política que ya produce más humo que el incendio.
Lo curioso es que los bomberos han llegado a un pacto fundamental: no molestarse entre ellos.
Muy sensato.
Solo falta comprobar un pequeño detalle: si, mientras se cuidan de no pisarse la manguera, alguien se ha acordado de abrir el grifo.

