Rossy de Palma abrió la gira mundial del artista Rodrigo Cuevas. La icónica chica Almodóvar apareció en la gran pantalla para dar paso a un espectáculo lleno de guiños al universo de Lauren Postigo, donde no faltaron el “xiringuelo” y la muñeira con perreo, la tonada asturiana, el pasodoble, la balada, el trap y una creatividad arrebatadora con ecos de Freddie Mercury y alma asturiana.
Rodrigo Cuevas irrumpió en escena vestido de blanco, con plumas y actitud de vedette, combinando madreñas y glamour sin complejos. Las panoyas doradas (mazorcas de maíz) componían un decorado sencillo, sobre el que brillaba con luz propia.
—“Gracies por enllenar esti sitiu. La verdá ye que nunca hubo aquí tanto ganao”—, lanzó con retranca asturiana.
El Pabellón de la Magdalena de Avilés vibraba de emoción: cerca de 4.000 personas en pie, mientras un reducido grupo de menos de cien privilegiados disfrutaba del espectáculo desde mesas con sidra sobre el escenario, entre ellos la abuela del artista.
Los asistentes VIP vivieron la experiencia del “Llagar La Panoya Dorada”, con asiento reservado por 150 euros.
El concierto arrancó con “Un mundo feliz”, tema que en su promoción interpretó junto a Massiel. Continuó maquillándose frente a un espejo de camerino mientras interpretaba “La hermana cautiva” y su nuevo tema “Asturcón”.
“Allá arribita”, entre castañuelas y provocación, dio paso a uno de sus habituales guiños al público:
—“Vosotros sois los guais. Voi dalo todo hoy. Los de mañana que se jodan”.
El primer bloque se cerró con “Valse”.
Uno de los momentos más celebrados llegó con la aparición del campeón de escanciado Salvador Ondó, asturguineano, que sorprendió al público con una tonada. Entre bromas y sidra, Rodrigo volvió a demostrar su naturalidad escénica.
Tras ese instante distendido, interpretó el bolero “Xardineru”, elevando la intensidad emocional del concierto. Le siguieron números como “El pañuelín”, con la participación cómplice de los bailarines, “Muñeira da Filla” con perreo y pandereta, y un íntimo “Hoy lo vi pasar”, de Rocío Dúrcal, acompañado a la guitarra por Víctor Martínez.
El pasodoble “Sácame a bailar”, grabado con Ana Belén, fue interpretado en esta ocasión junto a Mapi Quintana. La emoción llegó con su éxito “Rambalín”, en uno de los momentos más delicados de la noche.
Durante casi dos horas de espectáculo, no faltaron temas como “La playa”, “Veleno”, “Casares”, “Cómo ye” o “Más animal”. El cierre, festivo y vibrante, llegó con “Una muerte ideal” y “La fiesta”.
A lo largo del concierto, el artista cambió varias veces de vestuario, destacando los diseños de la firma Made by Kös.
Sobre el escenario brilló también su banda habitual —Mapi Quintana, Tino Cuesta, Rubén Bada y Juanjo Díaz—, así como el cuerpo de baile Las Perfectas, liderado por el gijonés Pablo Dávila.
La gira “La Belleza” continuará próximamente en A Coruña y León.
Informa Alfredo Muñiz.
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