Negociable: sobre 15.000 euros + un x% de la cifra de negocio
Las condiciones impuestas por la Fundación Niemeyer no seducen ni a los hosteleros de la comarca ni de otras galaxias. Un empresario interesado en estudiar las condiciones declaraba a este diario que habría que añadir muchas salvedades al pliego de condiciones, por ejemplo quedaba en el aire si el nuevo concesionario podría explotar el negocio en los grandes conciertos o si se organizarían barras contratadas a terceros.
Otro conocido hostelero comenta: “Si dejan el tema subrogación personal limpio desde luego que lo estudiaremos pero sino no nos interesa. Asumir problemas de otros los justos que prefiero jugar al golf que trabajar para perder dinero…”. Así las cosas, el concurso para la adjudicación del servicio de hostelería ha quedado desierto. Ahora se inicia una fase de negociación con la dirección del centro cultural. Carlos Cuadrado y su equipo solicitarán ofertas a varias empresas, a la vez que dejan abierta la recepción de candidaturas a emprendedores con ilusión niemeyesca.
Koldo San Sebastián propone: “Lo lógico es que la concesión abarque a todo lo que suponga hostelería-restauración, sin restricciones. No tiene sentido, que se le haga la competencia al concesionario en el propio recinto (barras exteriores). Lo lógico es que se primen otras cuestiones como la calidad de la oferta gastronómica y la estética de todo el recinto (incluyendo, por ejemplo, un chigre-sidreria de diseño: tanto en la oferta, como en los elementos del mismo). Lo lógico es que, después de lo vivido, se seleccione un full de los cinco o seis mejores restaurante de la comarca de Avilés: en todas sus variantes para gestionar una oferta atractiva e innovadora basada en los productos más comunes en la comarca: los cocidos (fabes, berces, etc.), los pescados, las carnes, el “jamón de Avilés”, los embutidos. Algo que sea creativo, innovador, referente. Y que ese consorcio (durante los primeros cinco años) se haga cargo solo de los gastos. Pero, no existe mentalidad para este tipo de cosas”.
En un principio, la licitación exigía un canon fijo mínimo de 15.000 euros y otro variable, estipulado en el 2% de la cifra de negocio. El contrato se proponía por dos años, renovable por dos prórrogas de un año cada una o bien de una sola prórroga de dos años.
La Fundación del Niemeyer asume la gestión de la Torre mirador con vistas a la ría de Avilés
La desagradable experiencia con el concesionario Enrique Martínez Ondina ha hecho reflexionar a los patronos, la Fundación Niemeyer anuncia que asumirá la gestión de la Torre-Mirador. Además de uso gastronómico esporádico, acogerá otras actividades culturales. Quizás presentación de productos, show cookings, clases de cocina o quien sabe si próximo plató de “MasterChef” y “Pesadilla en la cocina”. En tiempos de los Morán, Pepe Rodríguez Rey presentó la clonación de uno de sus menús en la Torre. Ahora perecería más lógico llamar a Chicote para poner orden. Sea como fuere, se aspira a convertir la gastronomía en una “manifestación artística”. Veremos si terminan como el león como gamba…
Después de que el juez sentenciara que los Ondina tenían que abandonar el Centro y pagar las deudas pendientes, por fin les concluye el chollo de la polémica concesión.
La adjudicación se resolverá conforme a criterios de valoración objetivos referidos al proyecto para el espacio y servicio, la propuesta de mantenimiento y limpieza de las instalaciones, el equipamiento con que ya cuente el empresario y la oferta económica.
Veremos a ver cómo se resuelve la subrogación de personal. Seguro que habrá pataletas. ¡Que Dios nos coja confesaos! Suerte al próximo concesionario y que pase agua bendita…
Informa Alfredo Muñiz desde Asturias.
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