Aunque el pueblo come cucuruchos con patatas fritas y gofres por la calle. Bruselas es una de las capitales con más estrellas Michelin en el mundo. En la capital belga destacan: ”Comme chez soi” y “Le chalet Robinson”, ambos galardonados con dos estrellas de la reputada guía roja. “Comme chez soi” ofrece un menú de 6 platos por 195 €, sin bebidas.
“El chalet Robinson” se encuentra en una isla en el bosque de la Cambre. En plena naturaleza, en el establecimiento sirven formales comidas negocio y banquetes de fiesta; helados, crêpes y gofres en la terraza más informal. Por la tarde se puede disfrutar de un cóctel en el bar o acudir a la brasería aprovechando el embarcadero para llegar en barquita.
En la lista de restaurantes recomendables para los más pudientes suena “Chez Renoir” (Bruselas) con una estrella Michelin. “Belga Queen” es otro de los preferidos por los más gourmets, su dueño es decorador. Muy cerca, en la ciudad de Brujas se encuentra “De Karmeliet” (Brujas), galardonado con tres estrellas Michelin.
Flandes low cost: chocolate, patatas fritas y gofres
Si viaja a Flandes con presupuesto más ajustado puede comer por la calle un gofre por 1 €, si lo pide con chocolate y frutas cuesta 5 € en cualquiera de los puestos callejeros.
Los cornetes de patatas fritas cuestan unos 2,50 € si lo pide con salsa.
En Bruselas se puede comer o cenar a precios razonables con decoración art nouveau y art déco. “Falstaff” es una de esas tabernas bohemias donde se cena con música en vivo durante los fines de semana. Endivias, mejillones a la marinera o en distintas recetas, sin faltar sus patatas fritas por unos 25 euros. “Fin de siecle” es otro de los sitios más recomendados para los que buscan buena relación calidad precio. No hacen reservas, se hace cola para entrar. Al parecer su dueño era amigo de Magrit. Platos abundantes y bien cocinados por menos de 20 €. “L´Ostrerie” donde el menú de la cena incluye langosta por 28 € con postre incluido. “Café Cirio”, junto a la Bolsa, decorado estilo art nouveau y famoso por sus especialidades belgas. “La rose Blanch” en la Grand Place, con su codillo caramelizado o su típico waterzooi de pollo.
Más turísticos pero con buen precio destacan: “Les armes de Bruselles” y “Chez Leon”, a todos los sitios low cost mencionados se puede ir a pie desde la Grand Place.
Platos típicos belgas
“Carbonada flamenca” (Carbonade flamande) es una carne de vaca cocinada durante tres horas con cerveza negra. “Le stoemp” es un puré de patata belga con salchichas puede llevar también zanahoria, brócoli, coliflor, espinaca y otras verduras. “Le waterzooi”, una especie de caldereta con pescado o con pollo. “Le
Binge”, patatas rellenas con estofado de carne, langostinos, champiñones, bacon y queso fundido.
La influencia de la cocina francesa es evidente, así un pannenkoeken es una palabra flamenca, significa crêpe en francés, con chocolate cuesta 2,50 € en la calle. Las endivias gratinadas (“chicons”) es una especialidad típica, las endivias las preparan de diferentes formas generalmente con jamón. Los mejillones fritos con patatas fritas; además de la butifarra belga, las gambas, le boeuf bourguignon, la bouillabaise. “El hutsepot”, un guiso típico hecho con repollo, coles de bruselas, zanahoria y salchichas, también puede llevar carne y otras verduras. Y por supuesto hay que brindar con los distintos tipos de cerveza, existen más de 1.150 clases diferentes, la Gueuze Mort Subite, Kriek Mort Subite, Leffe Brune, Ciney, Chimay; Karmelliet, Zinnebier, Kwak,
por citar alguna. Con sabor a frambuesa, melocotón o cereza, rubias, tostadas. Las cervezas trapenses tienen que cumplir una serie de requisitos para conseguir dicha denominación, por supuesto proceden de en un monasterio. Una visita obligada son las cervecerías: Delirium Tremens y Morte Subita.
En Brujas en la plaza de Markt se encuentra la taberna Eiermarkt, una de las más frecuentadas por los estudiantes. De Garre es otro de los sitios típicos con cervezas y quesos trapenses.
De postre, además del chocolate, es obligatorio probar “la esponjosa gaufre” (gofre) de Bruselas, distinta es “la gaufre” de Lieja que lleva agua con gas y es más crocante que la de Bruselas
El chocolate es seguramente lo más delicioso de la gastronomía belga; un kilo de praliné en Casa Leonidas cuesta unos 38 euros. Existen multitud de oferta chocolatera: Casa Godiva y Casa Neuhaus (el inventor del praline). En Brujas, Gante, Amberes o Bruselas los artesanos del praliné invaden las zonas más turísticas, por lo visto una de las mejores es el Chocolade Line en la plaza de Simon-Steveinplein de Brujas. Y si buscan un sitio low cost para comer en Brujas acudan a “O´Teur”.
Informa Alfredo Muñiz. Relacionado:
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