El novio de Ágatha Ruiz de la Prada y su nostalgia por Asturias

La periodista Paloma Barrientos, Ágatha Ruiz de la Prada, Patón Porras (novio de Ágatha) y Alfredo Muñiz

En mi último viaje, además de ser recibido por el rey Simeón de Bulgaria en su palacio de Vrana, coincidí con la XIII marquesa de Castelldosríus, ​ grande de España, ​ y XXIX baronesa de Santa Pau, más conocida como Ágatha Ruiz de la Prada. La diseñadora aristócrata iba acompañada de su novio, José Manuel Díaz-Patón Porras, un tío que me cayó fenomenal, por no decir de puta madre. Me ganó con su impresionante cultura sobre la Reconquista asturiana; me contó que había veraneado en Salinas durante años; fue amigo de los Sitges y su padre tenía un barco anclado en la ría de Avilés. «¿Cómo está ahora la Casona de Arnao?», preguntó durante la cena de gala en el Museo Nacional de Historia en Sofía (Bulgaria).

El novio de Ágatha fue el dueño de la discoteca Archy, el templo discotequero de mi época universitaria en Madrid durante la movida de los 80. Mis amigos iban a Archy y se codeaban con el entonces Príncipe Felipe de Borbón que bailaba salsa con las más guapas de la sala. Entretanto, yo me quedaba en el colegio mayor estudiando. Solamente salía cuando mi padre, José Muñiz, acudía a sus asambleas como presidente de MAESA (Mayoristas Asociados de España S.A.). El próximo miércoles, 5 de abril, se celebrará la misa de cabo de año a las seis de la tarde en la Iglesia de Nuestra Señora Carmen de Salinas (Asturias) por el alma del presidente fundador del grupo Supercash. D.E.P.

Recuerdo cuando iba a buscarlo a sus oficinas en el Palacio de la Prensa, en la madrileña plaza del Callao, y soñaba con ser periodista, aunque me martirizaba estudiando Análisis Contable Superior, Matemáticas Financieras y la dichosa Macroeconomía que me ponía los pelos de punta.

Ahora, aquellas noches de insomnio han dado sus frutos, las recuerdos con nostalgia porque si he logrado llegar a donde estoy hoy es por haber pasado aquel calvario.

En mi memoria, quedan los recuerdos de tantos viajes, las vivencias en tantos países que me ayudaron a abrir la mente y las nuevas amistades cultivadas en el trayecto. Ahora, puedo firmar como economista, periodista y autor de EL TESTAMENTO DEL GALLO, disponible en Amazon. Informa Alfredo Muñiz.

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